jueves, 5 de enero de 2012

Piedra Rosetta

Hoy voy a hablar de un gran descubrimiento que permitió que nos acercáramos al pasado y descubriéramos un tesoro para la historia : la piedra Rosetta, pieza clave para descifrar los jeroglíficos.

Fue descubierta en la localidad de el-Rashid (Rosetta), en Egipto, cuando las tropas de Napoleón construían el fuerte San Julián. Pertenece al período ptolemaico, del 196 a.C.

Fueron esos soldados del ejército napoleónico los que la encontraron en 1799. Después de la caída de Napoleón la piedra pasó a manos de los ingleses junto con otras antigüedades en el Tratado de Alejandría en 1801. Hoy día la piedra está en el Museo Británico desde 1802, pero hay una copia en escayola en París.

La piedra Rosetta es una losa de color oscuro que contiene inscripciones en tres idioma diferentes : Jeroglífico en la parte superior (en el cual se estipulan una serie de decretos que corroboran el culto a Ptolomeo V en el 1º aniversario de su coronación), Demótico en la parte del medio ( que era el idioma de uso cotidiano) y el Griego en la parte inferior ( lengua del gobierno).

La traducción de un fragmento de la piedra es ésta:

Bajo el reinado del joven que recibió la soberanía de su padre, Señor de las Insignias reales, cubierto de gloria, el instaurador del orden en Egipcio, piadoso hacia los dioses, superior a sus enemigos, que ha restablecido la vida de los hombres, Señor de la Fiesta de los Treinta Años, igual a Hefaistos el Grande, un rey como el Sol, Gran rey sobre el Alto y el Bajo país, descendiente de los dioses Filopáteres, a quien Hefaistos ha dado aprobación, a quien el Sol le ha dado la victoria, la imagen viva de Zeus, hijo del Sol, Ptolomeo, viviendo por siempre, amado de Ptah. En el año noveno, cuando Aetos, hijo de Aetos, era sacerdote de Alejandro y de los dioses Soteres, de los dioses Adelfas, y de los dioses Evergetes, y de los dioses Filopáteres, y del dios Epífanes Eucharistos, siendo Pyrrha, hija de Filinos, athlófora de Berenice Evergetes; siendo Aria, hija de Diógenes, canéfora de Arsínoe Filadelfo; siendo Irene, hija de Ptolomeo, sacerdotisa de Arsínoe Filopátor, en el (día) cuarto del mes Xandikos (o el 18 de Mekhir de los egipcios).

Jean-François Champollion (1790-1832) pudo estudiar las inscripciones gracias a la copia en escayola que se encontraba en París, siguiendo los trabajos del físico inglés Thomas Young. Partió con la base de que se trataba en ella el tema sobre la coronación de Ptolomeo V, y a partir de ahí dedicó muchas horas al estudio de las inscripciones hasta que pudo descifrarlas y comprender el idioma de los jeroglíficos.

Las obras de Champollion fueron publicadas en su gran mayoría de manera póstuma, y estaban dedicadas al mundo egipcio : Gramática egipcia (1835-41), Diccionario egipcio en escritura jeroglífica (1841-43), Cartas de Egipto y de Nubia (1833), Monumentos de Egipto y de Nubia (1835), Précis du système hiéroglyphique (1824), Panthéon égyptien, ou collection des personnages mytologiques de
l'ancien Egypte (obra incompleta, 1823-25).
 Sin duda alguna este descubrimiento nos ha dejado entrar en el mundo egipcio, tan inmenso en su cultura y a la vez tan distante de nosotros. Es increíble, cómo acontecimientos como estos, personajes que se esforzaron en estudiar, momentos clave en la historia, nos hacen avanzar en comprender y descubrir los msiterios de civilizaciones antiquísimas, y poder llegar a tener una visión de la vida mucho antes de lo que conocemos. La historia es algo esencial en el desarrollo de los seres humanos, pues sólo asi podemos comprender el porqué de nuestros actos y de nuestras sociedades.

Yo siempre pienso que con todo lo que pensaron y pasaron las civilizaciones de la antigüedad, debemos rendirles nuestro respeto conociéndolas y estudiándolas, porque son la historia de todos los humanos.

Sin duda alguna, siempre cometeremos los mismos errores, pero para eso está el revisar el pasado, para que en la medida de lo posible nos veamos reflejados e intentemos, por lo menos, estar a la altura de esos grandes acontecimientos para la humanidad.

2 comentarios:

LaraDeMorgan dijo...

Me ha encantado esta entrada.
He leído sobre el trabajo que realizó Champollion, y la sensación que me dejó fue una fuerte convicción de que estaba predestinado a descubrir el significado de los jeroglíficos. La obstinación y el ahínco de sus estudios podrían interpretarse, casi casi, como si en el fondo él sintiera que era el único capaz de dar sentido a esos símbolos.

Por otro lado, estoy totalmente de acuerdo con la reflexión que haces. Es imprescindible conocer los hechos del pasado, estudiarlos y sacar de ellos una importante lección.
Espero seguir encontrando a partir de ahora más entradas, porque siempre consigues atraer el interés del lector sobre el tema que tratas.
Un gran abrazo.

BatmanMUYgay dijo...

Uffffffffff, cuando estuve en el museo britanico la tuve ante mi... era la autentica!!!! (eso decian los carteles, no tendria sentido poner en ese museo una réplica) Era tan emocionante, tan increible verla, tenerla tan cerca.... y eso que yo soy un aficionadillo , que para vosotras si deberia ser algo magico... Claro que, todo alrededor lo era... figuras persas un poco mas allá, portales y arcos estilo babilonicos, los frisos griegos... todo eran impactos cual ametralladorta despiadada que hacia mella en uno, ta-ta-ta.... para enloquecer, vosotras para enloquecer seguro....

En cuanto a Champollion... toooodo lo que he leido de él le pone como a un genio, que sus trabajos son la base firme de la egiptologia actual.... y yo siempre creí que, vamos... encontrar la roseta, que te lo da "todo hecho" para traducir los jeroglificos, vaya, que era mas suerte que otra cosa, tipo Fleming con la pelicilina....

Un saludo!!!!